Metáforas del Trópico – August 2019

Exhibition Metáforas del Trópico at the Centro de Bellas Artes Ateneo de Maracaibo, in Maracaibo, Zulia, Venezuela.

 

Metáforas del Trópico

Pues la belleza no es nada
sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces
de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente
desdeña destrozarnos.

Rainer María Rilke

    La palabra “trópico” es polisémica en su esencia. En su acepción más manejada (la astronómica y geográfica) refiere a los círculos paralelos a la línea del ecuador en la esfera terrestre. Refiere, igualmente, a la extensión geográfica comprendida entre ambos círculos y, por asociación a toda la fauna y flora que habite estas zonas; aplica igual a las diversas culturas y grupos sociales que estén en el área descrita. Engloba, por tanto, una enorme cantidad de espacios, seres y hechos, por lo que es difícil dar con una idea clara de cómo esto puede manifestarse visualmente, plásticamente.

Sin embargo en nuestro imaginario el apartado “trópico” es particularmente rico en referentes, todos relacionados entre sí. Partiendo de las oscuras selvas de Wifrido Lam, hasta llegar a los trajes de colores de Carmen Miranda, la imagen que hemos tejido de “lo tropical” es una de abundancia y que, cómo la noción de caos para los griegos, contiene en sí todas las posibilidades, todas las riquezas en estado bruto.

Pero trópico es, también, en su sentido etimológico, aquello que pertenece al tropo, figura retórica que consiste en la utilización de una palabra en sentido figurado, usualmente mediante la sustitución de una expresión en donde el sentido recto de la misma se curva.

Lleva, así, trópico configurado en sí su propia desviación, su posibilidad de transformación. Una imagen más certera del trópico sería, decían los tropicalistas brasileros, una que haga convivir las riquezas del trópico, junto a la violencia inherente a estos territorios.

Esta es la naturaleza que Ana Vanessa Urvina intenta domar, contener a través de arduo trabajo, en sus lienzos, la que brota y se traduce en instalaciones penetrables en donde las formas, ya irreconocibles parecieran otrora haber sido aves o frutos caribeños hibridados en un acto de devoración. Un trópico que engloba la más bella flora y un espíritu depredador a la vez seductor y peligroso. Que habla de una cultura y un país, particularmente rico y severamente duro. Una naturaleza plasmada en el lienzo que, a pesar de todo, como recuerda Fina García Marruz, lleva consigo las infinitas posibilidades que el trópico puede ofrecernos.

“¿Cómo desconfiar

aún, si bajo

la losa gris, la

cimentada piedra,

sacó la lengua

invencible

esa yerbita verde?”

 

Ricardo A. Sarco Lira F.